La Organización Mundial del Turismo (OMT) celebró el pasado 27 de setiembre el 30 aniversario del Día Mundial del Turismo en Accra (Ghana) donde su Secretario General, Taleb Rifai, subrayó la importancia de la diversidad como fuerza impulsora del turismo sostenible bajo el lema ‘El turismo, consagración de la diversidad‘.
Destaco algunas de sus principales conclusiones por la importancia que encierran sobre las cuáles más adelante hago algunas preguntas y valoraciones para las que no tengo siempre una respuesta. Según el Sr Rifai el turismo “es una oportunidad para resaltar la riqueza de la diversidad cultural y natural en todo el mundo, así como el papel del turismo sostenible en la preservación de esa diversidad”.
Al respecto, abogó por un turismo que sirva de “catalizador” para el entendimiento, que promueva la inclusión social, como generador de empleo y riqueza cuando enfatizó que “cada vez somos más conscientes del papel del turismo como actividad productiva y de su potencial indiscutible de crear empleo, aportar ingresos a los Estados y generar beneficios, ya sea directamente o a través de los efectos inducidos en la economía. El turismo es un sector mundial y, como tal, tiene la responsabilidad de que sus aportaciones lleguen al mundo entero hacia un desarrollo equilibrado y sostenible”.
Pero ahora me pregunto yo, ¿hasta dónde ésto es cierto? ¿dónde empieza el turismo como generador de riqueza, paz e intercambio cultural y dónde es la especulación y la obtención de beneficios a toda costa la realidad de muchos desarrollos turísticos? Y en todo caso, si el turismo es un derecho humano, y cada vez más ese derecho de viajar y conocer otros países y culturas se seguirá desarrollando en el siglo XXI como algo principal de la actividad humana, quiénes son los responsables de lograr su “desarrollo y sostenible” y cómo implementar y lograr estos objetivos?.
Creo que mis reflexiones y preguntas anteriores son fáciles de responder pero difíciles de llevar a la práctica. Si queremos que el turismo genere empleo, riqueza y propicie la elevación del nivel de vida de la población local y de los propios turistas ha de entenderse ante todo como un negocio. Negocio que debe generar rentabilidad para inversores privados y públicos. El problema es cómo lograr beneficios en términos económicos y financieros con un adecuado retorno de la inversión, y cómo armonizar estos principios con la sostenibilidad medio ambiental, económica y social.
Veamos el fenómeno en un destino turístico concreto. El destino turístico escogido por mí se llama Machurrucutu, está en una isla del Caribe, con unos recursos naturales paradisíacos, especiales para el disfrute del ocio, de sol y playa, del turismo slow, con unas tradiciones culturales muy conservadas desde su época de colonia española que aparecen a los ojos de los visitantes como detenidas en el tiempo…. pero es una isla pobre, su economía basada en la agricultura se ve arruinada cada año por el paso de huracanes…. la población local pasa hambre, no tiene buenos recursos sanitarios ni educacionales…..porque no tienen dinero. En Machurrucutu, sus autoridades locales, han visto el desarrollo del turismo como una vía para generar ingresos y mejorar el nivel de vida de su población. Para esto se han propuesto buscar vías de inversión y han convocado a inversores públicos y privados de todo el mundo a participar del desarrollo de un negocio que promete altos beneficios…. para las autoridades de Machurrucutu el espejo o meta a alcanzar es llegar a ser como una isla vecina que recibe millones de turistas cada año, es una isla en la que están implantadas las cadenas hoteleras internacionales más renombradas, a la que vuelan las mejores líneas aéreas con aviones repletos de turistas que traen los turoperadores más importantes….el turismo en esa isla genera mucho dinero….mucho dinero…
Pero lo que no han visto, querido ver o sabido ver las autoridades de Machurrucutu es que los grandes resorts que se llenan de turistas en esa isla, que consideran modelo, son propiedad de compañías extranjeras que tienen alianzas o son propietarias de los turoperadores y líneas aéreas, con proveedores de todo tipo de alimentos y bebidas también extranjeras de las que importan hasta las perchas que ponen en los armarios de las lujosas habitaciones de sus hoteles…..hoteles de lujo rodeados de vayas para garantizar la “seguridad” de sus huéspedes… turistas que son atendidos sólo en los puestos de menor calificación por los pobladores locales, que ganan mucho peor que los mandos intermedios y directivos la mayoría ciudadanos de los países donde radican las sedes de esas grandes cadenas hoteleras, cadenas hoteleras que construyen y constuyen hoteles hasta convertir todo el litoral de esa isla en una réplica de sus grandes ciudades llenas de asfalto y urbanizaciones. Una isla en la que el turismo genera mucho dinero, dinero que como entra sale y que no ve como su medio ambiente se va arruinando…..
Me vuelvo a preguntar es inevitable este futuro para Machurrucutu si decide explotar sus recursos para desarrollar el turismo? ¿Cómo podrían lograr un desarrollo sostenible? ¿Quiénes serían los responsables de que esto sea posible?



Según mi opinión, el responsable de la sostenibilidad de un destino turístico en desarrollo o ya desarrollado es el gobierno o la inversión pública.
Igual que el gobierno es el encargado de las leyes y derechos de un estado y de garantizar que éstas se cumplan, él es el encargado de que sus ocupantes (autóctonos o no) cuiden el medio en la mayor medida.
Si el gobierno no procura por sus recursos territoriales y patrimoniales, igual que por sus habitantes, no lo hará un inversor privado, autóctono o extranjero, que no tenga conciencia medioambiental, ya que éste puede aplicarse la cita de la antigua roma “veni vidi vici”, vine, vi y vencí. Ya que con una inversión relativamente baja, puede, si el gobierno no lo regulariza, construir sin piedad, en, por ejemplo, primera línea de mar, sin respetar ni la zona, ni la vegetación, ni la fauna que en ella habiten…
No hace falta irse a destinos caribeños, es lo mismo que sucedió en España con el Boom Turístico. Hacía falta dinero para regenerar un país por lo que no se estudió el impacto medioambiental, simplemente se construyó a primera línea de mar durante toda una década. Y a día de hoy nuestra costa lo sufre con enclaves turísticos tan dantescos como Benidorm. O como pasa hoy en día en la misma Barcelona, tal y como reflejó Quim Monzó en un artículo escrito en el Dominical, donde reflejaba la pérdida de equilibrio de la ciudad, todo para el turista y que el ciudadano lo aguante, ya que el turismo es la mayor fuente de riqueza de la ciudad condal, pero eso no quiere decir que Barcelona sea un parque temático dedicado exclusivamente al turista.
Sí estoy de acuerdo en que el turismo es un sector mundial y conlleva beneficios muy muy importantes en cuanto a entendimiento y aprendizaje entre culturas, pero siempre que esté equilibrado, no hay que explotar al turista ni éste tiene que explotar la zona turística, sino visitarla con unos márgenes para evitar el desgaste de los recursos, entendiendo como recursos al medio y a las gentes del lugar.
El turismo, como queda expuesto en el articulo, es para muchos un negocio donde los interesas economicos estan por encima de todo. Empresas que están acabando con esos paraísos vírgenes y exóticos, con esas gentes que eran felices viviendo de lo poco que tenían, con la ignorancia de todo lo que se les iba a venir encima.
Estamos en un mundo en el que todo vale, en el que el dinero está por encima del respeto y de los derechos humanos, y donde nadie hace nada para frenarlo, donde los intereses económicos de las grandes compañías pueden llegar a controlarlo todo.
El turismo es un sector muy importante y que debe ser aprovechado porque genera mucho beneficio para un país, y si por lo menos esta expansión beneficiara a esos países donde se instalan estas empresas los aspectos negativos se reducirían bastante.
El problema está en que en la mayoría de casos empresas internacionales se aprovechan de la población autóctona para tener mano de obra barata y se aprovechan también de la poca regulación y la corrupción de sus gobiernos para explotar todos esos recursos naturales de los que disponen.
Con el ejemplo de Machucurrutu podemos decir que a esta pequeña isla del caribe todo esto le va a aportar muchos beneficios si decide explotar sus recursos como lo hacen sus vecinos ya que el turismo es una herramienta muy importante para el desarrollo de un país, pero la cuestión es que sin una buena planificación esté turismo puede llegar a perjudicar en muchos aspectos.
Para un buen desarrollo sostenible en este tipo de destinos es necesario una buena planificación, empresas concienciadas con la sostenibilidad, un govierno que vele por los intereses de todos y además de esto, creo que un punto fundamental es la formación, la educación de la comunidad local para poder ésta ser parte activa en el proceso de desarrollo.
Desgraciadamente, al igual que Machurrucutu, hay otros destinos que hasta hace bien poco no eran conocidos turísticamente, por lo tanto, no había construcción ni movimiento fuera del habitual. Este tipo de destinos son escogidos por las grandes empresas por su bajo desarrollo y por lo tanto por el poder que tienen sobre ellas. Por regla general, los destinos como Machurrucutu tienen un régimen político corrupto y el poder que pueden llegar a ejercer sobre ellos es determinante.
Los inversores, se aplican el lema de “quien paga manda” y tanto la sociedad como las pequeñas administraciones, deben ponerse a sus pies. Lógicamente, lo hacen de forma enmascarada, prometiendo desarrollo, sobre todo económico, que es lo que más les interesa a este tipo destinos. Les prometen empleo para sus habitantes, promoción de la zona a nivel mundial, lo que lleva una afluencia turística garantizada, ayudas económicas en la zona, etc., etc., etc. Pero todas son promesas (económicas por supuesto) que se las lleva el viento, ya que una vez consiguen implantar el resort, empieza el negocio, el negocio de complejos turísticos de todo incluido que no da lugar al desarrollo local, ya que el turista no se relaciona con su sociedad, los beneficios no son repartidos si no que vuelven al país de origen de los inversores, que con más dinero siguen construyendo complejos a diestro y siniestro sin respetar a la población ni al medioambiente, ya que las playas pasan a privatizarse y sus habitantes ni siquiera pueden ir a pescar, ya que se les considera ladrones.
Muy probablemente, Machurrucutu es promocionado como el paraíso de los paraísos, con playas vírgenes y paradisíacas, palmeras, sol, y paz. Lo que no promocionan es la falta de respeto que se les tiene a la población, no les permiten el desarrollo en ningún sentido, por que; qué pasaría? Que los “poderosos” perderían el poder.
Lo que deberían hacer con Machurrucutu y los demás destinos que se encuentran en su misma situación es facilitar a la población anfitriona el avance económico, respetando sus recursos y así se contribuiría a su desarrollo social, ya que, con recursos económicos (provinentes del turismo y de sus actividades tradicionales) podrían prosperar en todos los sentidos y acceder a la educación y a la sanidad como cualquier ciudadano. Las inversoras, a parte de contratar personal de la zona, deberían proveerse de los alimentos autóctonos, también no intentar arrasar con todo lo que se les ponga por delante con el beneficio como único fin, si no, preservar el medio y su entorno natural, ya que éste junto con las tradiciones y costumbres de la población, son el distintivo y el atractivo del destino.
Todo ello, se conseguiría con un sistema político involucrado y que no fuera corrupto, con las reglamentaciones necesarias para marcar los limites de lo permitido y lo no permitido, y sobretodo velar por el desarrollo, la seguridad y la tranquilidad de su población local.
El turisme s’entén com el principal motor de desenvolupament de qualsevol país, ara més si parlem de països, que es troben classificats dintre de terme, en vies de desenvolupament. El que també està clar és que el poder més gran en el sector turístic el tenen les grans potències mundials tant emissores com receptores, per tant estaria parlant de països tant europeus com americans.
D’aquesta manera si fem un estudi de com es troba el sector turístic i dels seus serveis, podríem arribar, en certa manera, a la conclusió que està en mans sempre dels mateixos. Si mirem les típiques destinacions de sol i platja del carib, o les del sud est asiàtic, veiem que tots els models seguits per al seu desenvolupament (fent èmfasis a la zona de Punta Cana, Cancún, Varadero, etc…) són copies del que abans s’havia seguit en motes altres destinacions com són el cas del Mediterrani.
Estem parlant de grans empreses hoteleres que tenen el que anomenen ressorts, on la gent no surt de l’hotel, ho té tot inclòs; han creat un mur de ciment i formigó a primera línea de costa per tal de poder encabir-hi el màxim de visitants possibles, visitants que al seu torn sempre provenen dels mateixos llocs, dels llocs d’on venen aquestes macro cadenes hoteleres. Per tant, és com un peix que es mossega la cua, el diner surt i va a parar al mateix lloc, podríem dir.
En aquests casos, el desenvolupament econòmic sempre queda en mans dels rics, dels propietaris europeus, per això el peix que es mossega la cua, el diner surt d’Europa (o d’on sigui) per a gastar-se en un país idíl•lic, i aquest retorna al país d’origen de la mà del propietari europeu d’aquella cadena hotelera.
Això fa que les bosses de pobresa encara siguin presents en aquests països, on tot i el turisme tenir un important pes, no s’aconsegueix acabar amb elles. I això és degut a que no es compta amb la participació social, de la població local. Aquest punt si es complís faria realment que aquest turisme fos sostenible en tots els aspectes possibles del terme.
En el cas de Machurrucutu, i posant com a exemple clar i pròxim a l’illa el de Cuba, hauria d’evitar de qualsevol manera que acabes passant el que passa al país veí. S’haurien de posar en joc diversos valors socials i d’ètica a l’hora de desenvolupar un turisme sostenible, posar en una balança els pros i els contres del que realment volen aconseguir. SI realment estan disposats a sacrificar l’illa i tots els seus encants naturals i paisatges de somni que posseeix per a un grapat de diners que gairebé ni oloraran, o realment volen potenciar l’illa de forma que tot el que es generi en ella, per poc que sigui al principi, acabi reconvertint-se en millores reals tant per a aquest turisme potencial com per a la mateixa població.
En aquets cas hauria d’entrar el joc el paper i el concepte de la governança, el fet de decidir des del govern quina gestió dur a terme, però sempre tenint en compte la opinió de la societat, involucrar tot els mecanismes públics i privats juntament amb el poder decisori de la població. Que en definitiva és qui pagarà el peu directe del turisme, els qui conviuran directament amb ells, i els que realment poden sortir o no perjudicats.
Si que és cert que el turisme genera llocs de treball i diverses coses, que a priori semblen beneficioses, però el que també és cert que en unes condicions bastant precàries i mai retribuïdes de la forma pertinent, ja que si el sou es de 5, els treballadors en veuen 2 (per fer-nos una idea del que vinc a explicar).
Per això, si realment vol evitar una superpoblació, una massificació de turistes en una determinada zona de l’illa o en tota l’illa, on la inversió estrangera és la principal beneficiosa, cal qüestionar-se si val la pena aplicar el model “europeu” dels anys 70 per a poder començar a gestionar i planificar el turisme.
Ignasi Arauz Montaner
4AM
En la actualidad el turismo es una práctica que no para de desarrollarse tanto en el número de personas que la practican como en el número de lugares que deciden explotarse en este sector.
Es por esta razón que los turistas se deciden por visitar lugares cada vez más exóticos en busca de nuevas experiencias y de conocer otras culturas, además de la diversidad geográfica, buscando salir de la rutina y de las características del lugar donde residen.
Al ver que esta situación es cada vez más frecuente, cada vez son más los países que se deciden por explotar sus riquezas, tanto culturales como naturales, el problema es que al intentar posicionarse como destinos turísticos, caen en manos de inversores que buscan obtener beneficios a toda costa, llegando a la especulación y participando en ello las autoridades locales o regionales.
Es muy fácil ser testigo de estas situaciones, sin llegar más lejos, en este país, donde se han visto a las autoridades, vinculadas en estas situaciones, como es el caso de Marbella, uno de los más sonados.
Por otra parte, muchos países subdesarrollados, que optan también por este desarrollo turístico en búsqueda de un crecimiento económico, abren las puertas a inversores extranjeros ya que es una forma mucho más rápida de desarrollar infraestructuras, en cambio, si lo hiciesen inversores nacionales, al invertir una menos cantidad de dinero, tardarían más en obtener beneficios y por ende en continuar construyendo infraestructuras.
El principal problema de esta situación no es sólo la explotación que se genera en la zona hacia la población local al pagarles cantidades que en el país sede de estas multinacionales les costaría mucho más, negándoles también la oportunidad de optar por un cargo más alto, dejando estos cargos para ciudadanos de su país, sino también la inexistencia de lo que se busca, o se debería buscar al generar el turismo, que es la creación de empleo en la zona directa e indirectamente, ya que la mayoría de hoteles y resorts en lugar de comprar lo que necesitan para llevar a cabo su actividad en la zona, generando de esta forma empleo para la población local, prefieren comprarlo todo en el país donde tienen su sede.
Para poner un ejemplo a esta situación podemos situarnos en el caso de Cuba, un país con un sistema diferente a muchos otros, donde las multinacionales ocupan casi todo su litoral, donde se encuentra su mayor atractivo, sus playas, generando empleo a la población local, pero que lamentablemente no les es suficiente para vivir de una forma digna, ya que del dinero que estas empresas emplean en los salarios, los trabajadores obtienen tan sólo un mínimo porcentaje y la mayor parte se la lleva el estado, ya que es el ejército el encargado del sector turístico en el país, y como si no fuese suficiente, ahora también les controlan las propinas, que solían ser la principal fuente de ingresos para estos trabajadores y sus familias.
Actuando de esta forma es imposible conseguir un desarrollo económico en el país, ya que todos los beneficios que se obtienen con la actividad turística acaban en los países donde las multinacionales tienen sus sedes, y lo único que se consigue es la explotación de la población y de los recursos del lugar, degradando el medioambiente, ya que aunque actualmente se intenta promover el turismo sostenible, es difícil cambiar la forma de hacer negocios de muchas compañías grandes que lo único que buscan es obtener beneficios a corto plazo y a toda costa.
Por otro lado, lamentablemente, los países en esta región sufren también la devastación causada por los fenómenos meteorológicos, como son los huracanes, o en otras regiones también pobres, los terremotos, retrazando la obtención de beneficios económicos, ya que no sólo destrozan muchas de las infraestructuras que se habían logrado construir, sino que también desaniman a los turistas potenciales de visitar el lugar, por el temor de que pueda ocurrir uno de estos desastres durante su estancia.
Por todo ello, para lograr un desarrollo sostenible es necesario que todos pongan de su parte, tanto las instituciones locales como los inversores, y por consiguiente, la población, y que se establezcan prioridades, concienciándose en que al buscar beneficios a largo plazo, preservando el medioambiente y beneficiando a la población contribuirá a un mejor desarrollo, ya que podrán prolongar la vida turística del país, además de acabar con problemas sociales como la delincuencia, dando una mayor seguridad a los turistas potenciales, atrayéndolos hacia el destino.
En mi opinión y tal y como hemos visto en el video “Sol y Sombras” el destino de Machurrucutu es inevitable a no ser que las autoridades locales decidan un futuro diferente para esta población.
En el caso que se lleve a cabo un desarrollo turístico a mano de inversores de países desarrollados y que la localidad les ofrezca a estos todas las facilidades necesarias para crear grandes complejos turísticos, que no se preocupen por los aspectos locales. Machurrucutu obtendrá lo que han obtenido muchos otros destinos.
Cuando me refiero a muchos otros destinos; quiero decir que Machurrucutu va a sufrir las mismas consecuencias que han sufrido localidades como; Nicaragua, Costa Rica, Cancún…por optar por un desarrollo de este tipo.
Sí las autoridades pertinentes no ponen solución a esto, los habitantes de Machurrucutu se verán obligados a vender sus tierras por ínfimas cantidades de dinero, muchas zonas costeras se privatizaran y se cerrarán al público local, puede existir una sobreexplotación del uso del agua para regar los resorts, problemas con la flora y la fauna, las zonas agrícolas pasarán a ser zonas turísticas, aislamiento del turista a los comercios locales, esclavitud ( es decir cobrar muy poco por muchas horas de trabajo), mano de obra no protegida, agresión medioambiental, expulsión de los garífunas, malestar social…
Para los países pobres muchas veces el turismo no es la salvación. Esto es debido a que no se lleva a cabo un buen desarrollo, sino que se hace todo de forma descontrolada y sin un marco legal definido.
Tanto inversores como administración local tendrían que llegar a acuerdos proporcionales por ambas partes, que cumplieran con los requisitos de turismo sostenible y que garantizaran la continuidad de la población local.
Al fin y al cabo un buen desarrollo dentro del marco de la sostenibilidad garantiza a largo plazo una mejor situación tanto para los locales como para los inversionistas. Garantiza una vida del turismo en harmonía con la sociedad local, un retorno de la inversión a largo plazo y una estabilidad para ambos.
Para concluir decir que Machurrucutu aún no se ha visto inmerso en el mundo de la especulación pero si el gobierno pertinente no vigila las desigualdades y no valora los efectos contraproducentes que puede generar el turismo se verá inmerso en la sombra. Por otra parte si se juega con un desarrollo sostenible del destino puede hacer de Machurrucutu un destino turístico fuerte que consiga sacar adelante la zona y alejarla de la pobreza.
Georgina Tomás
Me parece que, ya sea en Machurrucutu o en otro lugar, la responsabilidad del turismo es de todos, Ya no sólo de las administraciones que lo gestionan y planifican, sino también de la población de estos lugares y de los propios turistas, remarcando mucho a éstos últimos. El deber de las administraciones y de las empresas turísticas es el de, a parte de promover un turismo responsable y sostenible, practicarlo para que los turistas y la población tomen el ejemplo, pero me parece que si no se toma conciencia y se contribuya a ello, la promoción y el dar ejemplo no sirven para nada.
Me parece triste, que, en lugares turísticos del estilo Machurrucutu se excluya de esa manera a la propia población local de ese lugar, ya que creo que es un factor muy importante a la hora de escoger un destino turísitco, ya sea por la amabilidad de ésta, el poder intercambiar información con gente nativa del país… Personalmente, sentiría impotencia si no me dejasen disfrutar de los atractivos de mi ciudad, y éstos sólo pudieran ser accesibles a los turistas. Creo que se crearía una posición xenófoba i anti- turistas, y eso quieras que no, son problemas añadidos a la pobreza y problemas que hay en estos países.
En el caso del turismo en estos lugares, donde la zona del resort es supersegura pero si miramos fuera hay un cierto peligro y la gente se muere de hambre, están los de siempre que son los que pillan los beneficios y a los que sí que les sale a cuenta el turismo, mientras que, a parte de serles prohibída la entrada a los propios habitantes del país a ciertos sitios, destinados sólo a los turistas, éstos tinen que aguantar como gente de fuera (los turistas) “invaden su territorio” y, además, si trabajan en cualquier empresa turística, tienen que aguantar el trabajar un montón de horas por un bajo sueldo. Si nos ponemos a pensar, realmente el turismo para ellos ¿qué es?. Sólo molestias.
El turismo se define como un sector mundial pero realmente ¿ es llevado de tal manera a la práctica?. Son pocos los países del mundo que se “libran” de la implantación de esta actividad económica, podemos viajar por todos los continentes haciendo uso de alojamientos y actividades de ocio, entre otros, vinculados a la actividad turística.
La industria turística puede promover el desarrollo de muchos países pobres a través de la creación de empleo, la generación de dinero y el crecimiento económico. Sin embargo, también puede tener una cara oscura: la mayor parte del capital generado pertence a países extranjeros e impactos económicos, sociales, o medioambientales negativos, que cuestionan la sostenibilidad del turismo en muchos países pobres. En los años 70 muchos países del sur vieron en el turismo la oportunidad que necesitaban para sus economías y su población y “ayudados” por empresas extranjeras iniciaron el desarrollo turístico de sus territorios. El turismo se convertiría por lo tanto, en su fuente de riqueza y permitiría a los países en vías de desarrollo alcanzar una calidad de vida superior. Méjico, República Dominicana, entre otros, se sumaron en esta voluntad de crecimiento guiada en la mayor parte de los casos por manos extranjeras. Pero ya han pasado 30 años desde los inicios y los objetivos del desarrollo turístico no se han cumplido desde mi punto de vista. El turismo supone la principal aportación económica para algunos de estos países pero ¿realmente ayuda a la población de zonas como Riviera Maya o Machurrucutu? Creo que excepto los nativos que han conseguido un puesto de trabajo en los macro complejos hoteleros, el resto de población ha visto como el desarrollo turístico pasaba por delante de sus narices sin verse beneficiados en una minima parte.
Las autoridades de la zona de Machurrucutu tienen desde mi punto de vista dos opciones. Por un lado, seguir el ejemplo de sus vecinos caribeños promoviendo un desarrollo turístico controlado por empresas extranjeras o por otro lado, llevar a cabo una planificación turística basada en el desarrollo sostenible del lugar: económico, social y ambiental.
Pensando en el Turismo como una actividad de paz e intercambio cultural, podríamos conseguir grandes acontecimientos si esto fuera así.
El problema del turismo no es otro que los que tramitan, planifican o llevan a cabo esta actividad, ya que no piensan en la población, no piensan en la sostenibilidad, ni en el futuro de los paisajes. Como bien se dice en el blog, no es tan facil llevar a cabo el turismo como nosotros lo entendemos sino que es más sencillo realizarlo como hasta ahora, aunque ello conlleve la perdida de grandes lugares.
En el caso de Machurrucutu, es tan sencillo como que los ingresos que conlleva el turismo en esta parte del mundo, no se los quedan los propios habitantes, sino que las grandes multinacionales que crean el turismo con sus hoteles de lujo, sus actividades y su restauración, no deben llegar a ningun acuerdo con la población, ni el gobierno, para que los beneficios ayuden a ambos a realizar un buen trabajo y una buena inversión. Para empezar una buena manera de conseguir esto sería el endurecimiento de las leyes de construcción y de turismo en este tipo de paises, ya que no tienen un buen fundamento a lo que leyes se refieren, y que ellos mismos lleven un buen seguimiento del crecimiento de su pais y de la economia de este.
Lo que no veo correcto es que la población de zonas así, pase hambre, o no tengan un trabajo con el que mejorar su nivel de vida, ya que no se les conceden los mismos privilegios que a trabajadores que vayan desde los paises de origen de las multinacionales.
En conclusión, no creo que hoy en dia podamos decir que turismo es sinonimo de riqueza, sino más bien de beneficios para unos pocos y destrucción para muchos otros, y una buena manera de cambiar esto es empezar por mirar en el propio pais y ver si realmente los lugares que nosotros tenemos cumplen con una estructura sostenible y unos beneficios para todos.
El turismo dicen que es global,por lo que, tanto lo bueno como lo malo debería ser para todos, no para unos pocos
Iris Martinez
En muchos países del mundo, el turismo es considerado la principal fuente de ingresos y es que es indudable su importancia ya que promueve el desarrollo de estas zonas, tanto económicamente como socialmente, aunque en los últimos años hemos podido ver “destinos turísticos” que han decaído debido a la mala gestión y a la mala planificación, ya que los inversores público-privados solo tienen la visión del turismo como aquel que genera dinero, dinero y dinero, sin tener en cuenta las consecuencias a largo plazo.
En el caso de Machurrucutu, un destino, o más bien una zona donde aún el turismo no forma parte de su economía, se esta teniendo en cuenta el “modelo” de una isla vecina donde este sector esta puesto en marcha, y creen en la posibilidad de futuro de este sector para salir de las debilidades a las que están enfrentados día a día, pero…ahora me pregunto, ¿realmente vale la pena la actividad turística de esta manera? Considero que por un lado si, pero por otro lado no. Esta claro que si la actividad turística se desarrolla, genera beneficios, pero lo que no esta claro es que estos beneficios tal como entren se vayan ya que los inversores siempre suelen ser internacionales y al final es lo que creen que se merecen, entonces…la actividad turística debería realizarse teniendo en cuenta unos parámetros marcados por las autoridades publicas de la zona para que el turismo sea un modelo que genere riquezas dentro del país y que sea un sector que pueda subsistir a lo largo de los años, por lo tanto, deberían estudiar a fondo esta opción y preocuparse por: la formación profesional, la construcción respetando el medio ambiente, que los beneficios sean repartidos equitativamente, la utilización al máximo de los recursos del país, etc…de tal forma que la actividad genere beneficios de forma directa e indirecta, y tanto para la población local como para el sector público y el sector privado.
En conclusión, si el turismo es principalmente sinónimo de riqueza, quienes están mejor preparados en este tipo de zonas, son las autoridades públicas, y son ellas quienes deberían velar por el bienestar social, económico y cultural de la población local llevando a cabo la actividad turística y teniendo en cuenta la sostenibilidad del desarrollo a muy largo plazo.
El turismo es un sector mundial, por lo tanto, los ingresos que éste genera deben ayudar al desarrollo equilibrado y sostenible de los países emergentes, en vías de desarrollo y países desarrollados.
En el caso de Machurrucutu, isla pobre del Caribe dónde la economía está basada en la agricultura, las autoridades locales han propuesto a los inversores públicos y privados (cadenas hoteleras, importantes touroperadores, compañias aéreas…) que inviertan en el desarrollo turístico de la isla.
Actualmente, es una isla que genera mucho dinero pero su inconveniente es que todo este dinero tal y como entra sale ´hacia países del primer mundo.
Y yo me pregunto: ¿Donde acaban los ingresos generados por el turismo?
Imagino que las empresas privadas y grandes cadenas hoteleras europeas que apuestan por hoteles en latinoamerica y toda la zona del Caribe son las que finalmente se llevan gran parte de los benefecios. La problemática es que al final el estado no gana dinero para poderlo invertir en sanidad, educación o seguridad que ayuden al país a acercarse a los países desarrollados.
Además, las masificación de resorts y grandes hoteles en una misma área degradan el medio ambiente y sobreexplotan los recursos naturales de la zona como las playas de agua cristalina y arenas blancas.
Por lo tanto, para lograr un desarrollo sostenible hay que buscar otras alternativas de turismo que no alteren demasiado el medio ambiente llevando a cabo prácticas más sostenibles.
Los responsables de cambiar esta situación son el gobierno del país junto a los inversores (públicos y privados) y los organismos internacionales.
En definitiva, hay que pensar en el turismo como un negocio que beneficie a todos, no solo a unos pocos, para conseguir un desarrollo equilibrado y sostenible.
En mi opinión considero que es muy fácil pensar propuestas pero hay que encontrarlas sin dormirnos ya que el tiempo es oro y hay que actuar hoy para poder hablar de turismo sostenible en un futuro.
Berta Solà 4AM
El turismo es un sector mundial, por lo tanto, los ingresos que éste genera deben ayudar al desarrollo equilibrado y sostenible de los países emergentes, en vías de desarrollo y países desarrollados.
En el caso de Machurrucutu, isla pobre del Caribe dónde la economía está basada en la agricultura, las autoridades locales han propuesto a los inversores públicos y privados (cadenas hoteleras, importantes touroperadores, compañias aéreas…) que inviertan en el desarrollo turístico de la isla.
Actualmente, es una isla que genera mucho dinero pero su inconveniente es que todo este dinero tal y como entra sale ´hacia países del primer mundo.
Y yo me pregunto: ¿Donde acaban los ingresos generados por el turismo?
Imagino que las empresas privadas y grandes cadenas hoteleras europeas que apuestan por hoteles en latinoamerica y toda la zona del Caribe son las que finalmente se llevan gran parte de los benefecios. La problemática es que al final el estado no gana dinero para poderlo invertir en sanidad, educación o seguridad que ayuden al país a acercarse a los países desarrollados.
Además, las masificación de resorts y grandes hoteles en una misma área degradan el medio ambiente y sobreexplotan los recursos naturales de la zona como las playas de agua cristalina y arenas blancas.
Por lo tanto, para lograr un desarrollo sostenible hay que buscar otras alternativas de turismo que no alteren demasiado el medio ambiente llevando a cabo prácticas más sostenibles.
Los responsables de cambiar esta situación son el gobierno del país junto a los inversores (públicos y privados) y los organismos internacionales.
En definitiva, hay que pensar en el turismo como un negocio que beneficie a todos, no solo a unos pocos, para conseguir un desarrollo equilibrado y sostenible.
En mi opinión considero que es muy fácil pensar propuestas pero hay que encontrarlas sin dormirnos ya que el tiempo es oro y hay que actuar hoy para poder hablar de turismo sostenible en un futuro.
En la mayoría de países del Caribe, el Turismo se ha constituido mediante las principales cadenas hoteleras internacionales, en los cuales en la mayoría de casos, no dejan participar activamente a la población local. Este hecho se produce, porque se crean Resorts cerrados, con playas propias y todos los servicios imaginables, para que los turistas, no necesiten salir al exterior y así garantizar su seguridad.
De esta forma, dejan a un lado la opinión de la población local, y no dejan que se involucren, por lo tanto, el turismo no ayuda al desarrollo económico y social del país, ya que los habitantes no se pueden beneficiar de los beneficios que el turismo conlleva, como puede ser ocupar los puestos de trabajo.
El hecho de que Machurrucutu quiera convertirse en un destino turístico importante, ha de planificarse muy bien, ya que tanto las autoridades de Machurrucutu, como los directivos de las principales empresas turísticas, han de ponerse de acuerdo, e intentar llegar a un acuerdo para hacer un plan de desarrollo turístico que sea sostenible.
En el plan, deben beneficiarse ambas partes. Por un lado el país, ya que debe reinvertirse una parte en el territorio para poder mantener la calidad, que los puestos de trabajo que se creen sean en su mayor parte para la población local, y que éstos puedan opinar y aportar ideas, además de ayudar en el desarrollo de la economía del país. Y por otro lado, que las empresas turísticas también se vean beneficiadas.
En conclusión, que la responsabilidad del desarrollo turístico sostenible debe ser de todos, de las autoridades del país, de las empresas turísticas y de la población local, ya que juntos, pueden hacer un buen plan y que todas las partes se vean beneficiadas sin necesidad de sobreexplotar los recursos que ofrece el territorio.
Laura Lizancos
4AM
¿Por qué la sociedad en la que vivimos está regida por el dinero y el poder? ¿Por qué estamos destruyendo nuestro mundo si es nuestra casa y es donde tenemos que vivir? ¿Por qué los grandes y poderosos abusan de los más pequeños y débiles? Nuestra sociedad es injusta y lo peor de todo es que somos nosotros mismos los que estamos haciendo que las cosas sean así, con nuestro egoísmo y nuestras ansias de pasar por encima de los demás… Hoy en día siguen pasando estas cosas… nosotros los países desarrollados nos aprovechamos de los países subdesarrollados o en desarrollo. ¿Por qué? Pues, porque es fácil aprovecharse del que no tiene nada o tiene poco. Las grandes cadenas turísticas se aprovechan, engañan, manipulan a los países en vías de desarrollo diciéndoles que los grandes resorts les beneficiaran, que generarán puestos de trabajo, que generará ingresos para el país, cuando la mayoría de esas afirmaciones son falsas. Ya que la realidad es bien diferente. La mayoría de los beneficios van a parar al extranjero ya que los inversores son extranjeros y es muy poco lo que queda para el país. Los puestos de trabajo bien remunerados se los acaban dando a gente con experiencia, con estudios, con un nivel cultural elevado, por lo que, seguramente también serán extranjeros. Por otro lado al crear todos estos complejos destruyen las tierras dejando sin recursos a la población local. Y todo esto porque se ve que en esta sociedad para conseguir beneficios todo vale… Mientras la gente que interesa salga beneficiada aquí no pasa nada… En fin está es la sociedad en la que vivimos y la que entre todos si se hace un esfuerzo espero que pueda llegar a cambiar.
NEREA JUAN ALARCÓN, 4AM
Nos encontramos delante de una historia, que no nos suena a nueva y lo peor que no sabemos qué final puede tener, ya que podemos pensar en un final feliz, o posiblemente ser más realistas y pensar en un final más triste, donde no se lleguen a cumplir los mejores intereses para todos.
El problema del Machurrucutu, es claramente una situación un tanto complicada de tratar, analizar y sobretodo resolver!. Si analizamos lo que este paraje paradisiaco, de riqueza en cultura y pobre en economía nos presenta, hemos de ser conscientes que como dice el refrán “nunca llueve a gusto de todos”, así que acogiéndonos a este, difícilmente una solución u otra nunca será bien vista por todos.
Los recursos naturales que presenta dicho lugar, ya le aporta un valor añadido para una promoción previa, que es donde se presenta el dilema de cómo jugar deberían jugar mejor sus cartas y así ganar una de sus jugadas más importantes.
Desde mi punto de vista, y haciendo un posicionamiento tanto como nativa de Machurrucutu y por otro lado como empresaria que quiero invertir en nuevos parajes, diría:
Nativa: lucharía con todas mis fuerzas, por conseguir sacarle rentabilidad a mi tierra , a las riquezas naturales del lugar, pero sin perder nunca , nuestra identidad, ni dejándonos invadir, ni ser pisoteados pro capitales extranjeros, que encima no nos aporten un beneficio económico, en forma de empleos. Valoraría, la capacidad de ofertas más sostenibles que nos presentaran, e intentaría que nuestra propia población prepara ofertas para poder exponer a los futuros inversores.
Empresaria de capital extranjero: Mi principal objetivo sería conseguir beneficios de un lugar nuevo, desconocido a nivel turístico y con muchas posibilidades de construcción de hoteles e instalaciones, ya que no está nada explotado. Si fuera una empresaria concienciada con la sostenibilidad, involucrada con la conservación del patrimonio, intentaría trabajar mi instalación en la isla, desde un punto de vista amplio y actual.
Apostaría por instalar hoteles más integrados en el lugar, contando e involucrando al pueblo, eliminaría toda idea de excluir al turista de la población local y trabajaría en la forma de conseguir que se hiciera contando desde el primer minuto, con la ideas, intereses y forma de vida de los lugareños.
Otra apuesta que desde mi punto de vista haría, sería el en vez de explotar las costa y empezar a edificar y eliminar la riqueza natural y autóctona del lugar, apostaría por la construcción de un parque natural forestal, en el cual el turista se sienta atraído, pueda realizar multitud de actividades y se siga manteniendo un orden y un respeto por el lugar.
Como conclusión a mi intervención , me gustaría decir que nuestra sociedad vive en un mundo de rivalidad, de destrucción y de apisonamiento, sin darnos cuenta a quien o a que estamos dañando. Hemos de conseguir que se vayan cambiando los objetivos y las ideas de las grandes multinacionales, y que sin dejar de invertir en nuevos destinos, mantengan la verdadera identidad de quien los acoge y les va a permitir enriquecerse aun mas.
Nos encontramos delante de una historia, que no nos suena a nueva y lo peor que no sabemos qué final puede tener, ya que podemos pensar en un final feliz, o posiblemente ser más realistas y pensar en un final más triste, donde no se lleguen a cumplir los mejores intereses para todos.
El problema del Machurrucutu, es claramente una situación un tanto complicada de tratar, analizar y sobretodo resolver!. Si analizamos lo que este paraje paradisiaco, de riqueza en cultura y pobre en economía nos presenta, hemos de ser conscientes que como dice el refrán “nunca llueve a gusto de todos”, así que acogiéndonos a este, difícilmente una solución u otra nunca será bien vista por todos.
Los recursos naturales que presenta dicho lugar, ya le aporta un valor añadido para una promoción previa, que es donde se presenta el dilema de cómo jugar deberían jugar mejor sus cartas y así ganar una de sus jugadas más importantes.
Desde mi punto de vista, y haciendo un posicionamiento tanto como nativa de Machurrucutu y por otro lado como empresaria que quiero invertir en nuevos parajes, diría:
Nativa: lucharía con todas mis fuerzas, por conseguir sacarle rentabilidad a mi tierra , a las riquezas naturales del lugar, pero sin perder nunca , nuestra identidad, ni dejándonos invadir, ni ser pisoteados pro capitales extranjeros, que encima no nos aporten un beneficio económico, en forma de empleos. Valoraría, la capacidad de ofertas más sostenibles que nos presentaran, e intentaría que nuestra propia población prepara ofertas para poder exponer a los futuros inversores.
Empresaria de capital extranjero: Mi principal objetivo sería conseguir beneficios de un lugar nuevo, desconocido a nivel turístico y con muchas posibilidades de construcción de hoteles e instalaciones, ya que no está nada explotado. Si fuera una empresaria concienciada con la sostenibilidad, involucrada con la conservación del patrimonio, intentaría trabajar mi instalación en la isla, desde un punto de vista amplio y actual.
Apostaría por instalar hoteles más integrados en el lugar, contando e involucrando al pueblo, eliminaría toda idea de excluir al turista de la población local y trabajaría en la forma de conseguir que se hiciera contando desde el primer minuto, con la ideas, intereses y forma de vida de los lugareños.
Otra apuesta que desde mi punto de vista haría, sería el en vez de explotar las costa y empezar a edificar y eliminar la riqueza natural y autóctona del lugar, apostaría por la construcción de un parque natural forestal, en el cual el turista se sienta atraído, pueda realizar multitud de actividades y se siga manteniendo un orden y un respeto por el lugar.
Como conclusión a mi intervención , me gustaría decir que nuestra sociedad vive en un mundo de rivalidad, de destrucción y de apisonamiento, sin darnos cuenta a quien o a que estamos dañando. Hemos de conseguir que se vayan cambiando los objetivos y las ideas de las grandes multinacionales, y que sin dejar de invertir en nuevos destinos, mantengan la verdadera identidad de quien los acoge y les va a permitir enriquecerse aun mas.
cristina casadevall
El problema de futuro de Machurrucutu, es que ese gran potencial turístico, crezca de forma desordenada, o se someta al poder de empresas extranjeras, en condiciones que no beneficien a la población local.
El problema para Machurrucutu, no es su pobreza, que queda perfectamente compensada con el saber hacer y el acerbo cultural de sus gentes, el problema es que su potencial de riqueza quede en manos extranjeras en una segunda colonización, aún más empobrecedora de los recursos naturales del país que la anterior.
Como en casi todas partes, la solución de que su potencial de riqueza favorezca a sus ciudadanos, o pase a engrosar las fortunas de inversores extranjeros, no depende de sus ciudadanos, sino de sus políticos, y sea el país que sea, en pocas ocasiones aciertan en cual es el mejor camino para mejorar la calidad de vida de sus ciudadanos.
En mi opinión, se puede combinar el desarrollo con un respeto por la naturaleza razonable, pero parece que conseguir este término medio resulta tan difícil cuando hay dinero de por medio.
Partiendo que el turismo es un negocio el cual busca obtener una rentabilidad para todos los colaboradores, y hablando desde la voz de un empresario, es normal que este busque hacer la inversión fácil sin preocuparse demasiado de los posible daños o consecuencias tanto positivas como negativas de la zona.
Alerta! Ser empresario no significa que este tenga que tener la responsabilidad total del desarrollo turístico y general de la zona, ya que quien tiene el mayor papel en la plantificación y gestión es la Administración local.
La búsqueda del turismo como solución para conseguir el desarrollo económico de una zona, se trata solamente una vía para conseguirlo, igual que podría ser la industrialización de una zona.
En toda la historia la inversión extranjera ha sido y sigue siendo necesaria para poder derrotar la pobreza y escasez de los lugares.
Así pues, ¿Qué se pretende? Que empresa o, empresarios (que no dejan de ser personas como todos nosotros) hagan la gran inversión (mayoritariamente con riesgo) y luego no se lleven el beneficio?
Si así fuera, entonces no existiera la inversión extranjera, por lo que luego tendríamos un gran problema entre manos.
Una de las posibles soluciones que se me ocurren, seria la existencia de una política que limitase la inversión extranjera al 50-60%, y que el capital restante fuera invertido por inversores locales o por la administración con la ayuda de créditos si esto fuera necesario.
Respeto al desarrollo sostenible, soy del parecer que quienes tienen que coger la responsabilidad es la localidad receptora del turismo. Tienen que existir pautas para crear una política de la zona que contribuya a la preservación de su patrimonio, su lengua, cultura,etc. Estas pautas o leyes tienen que ser de obligatoriedad para todo inversor que decida implantarse en la zona.
La isla de Machurrucutu es otro de los parajes extraordinarios que posee el Caribe. Una obra de arte más sin explotar que se mantiene a esperas de ponerse en manos de cualquier “monstruo” que la transforme en otro destino de ocio y diversión.
Ese es el futuro que le espera, y yo pienso: ¡qué afortunados! A falta de tener recursos económicos, éstos llegan por si solos desde otras partes del mundo en forma de importantes inversiones que ayudarán a la isla a salir de la pobreza y subdesarrollo de los que se caracteriza. Aunque su fortuna puede convertirse en desgracia si estas inversiones no se llevan a cabo de una manera sensata y sostenible.
Las inversiones no tienen por qué transformarse en grandes complejos turísticos, atrayentes del denominado turismo de masas, y de los que estamos tan acostumbrados a debatir y criticar. En Machurrucutu, se podrá invertir para crear una oferta complementaria a la ya existente en esta zona geográfica que beneficie igualmente a ambas partes, la local y la inversora.
Es una isla Caribeña, por lo que probablemente no sea de muy grandes dimensiones, a pesar de ello, posee apreciados recursos naturales que incrementan el valor y consideración del territorio. Es decir, contamos con una buena base física la cual hay que tratar de modificar lo menos posible, integrando las estructuras en el entorno y no viceversa. Estudiaremos su potencial para así maximizar sus beneficios causando el menor impacto posible.
Respecto a los habitantes locales, les haremos partícipes de todo movimiento y acción producidos en SU territorio. Ellos mejor que nadie nos mostrarán las peculiaridades de cada zona para reconocer los proyectos más viables en cada situación. Posteriormente, trabajarán conjuntamente con el personal extranjero teniendo las mismas oportunidades laborales. El trabajo en equipo enriquecerá cualquier decisión que se tome así como los resultados finales.
La calidad será una prioridad a la hora de crear el producto turístico, dejando de lado los intereses cuantitativos, de números y cifras. Ésta será una de las claves o criterios a la hora de segmentar al turista receptor, el cual cumplirá unos claros estereotipos; concienciado por la importancia del medio ambiente, motivaciones de sol y playa acompañadas de tranquilidad y relax, y aprecio por la calidad y el buen gusto.
De este modo, propongo que la isla de Machurrucutu se caracterice por ofrecer un producto diferente al habitual, en el que el desarrollo y la sostenibilidad vayan unidos de la mano. El hecho de planificar el territorio con anterioridad así como conocer de antemano todas las pautas que se van a seguir, ayudará a desarrollar un proyecto viable tanto a corto como a largo plazo.
De esta manera, ya puedo responder a la pregunta que plantea el documento, afirmando que la responsabilidad de la sostenibilidad del desarrollo turístico de la isla de Machurrucutu caerá en la sinergia de agentes tanto extranjeros como locales. Apostando por esta unión, cualquier objetivo podrá llevarse a cabo de manera exitosa.
La especulación y la corrupción en destinaciones turísticas como en Machurrucutu, en Acapulco, en Honolulu, y en un sinfín más de emplazamientos ha pasado, pasa actualmente y seguirá pasando en el futuro mientras los mandatarios sigan llenándose los bolsillos a costa del medioambiente y la población local.
A día de hoy los inversores occidentales llegan a las destinaciones turísticas emergentes con una idea principal “indispensabilidad en amortizar y rentabilizar la inversión en el menor tiempo posible”. Para que estos requisitos puedan darse es necesario la ayuda de los políticos de la zona, que permiten la construcción indiscriminada de complejos turísticos en zonas idílicas. Estas acciones de desarrollo de infraestructura conllevan a la previa especulación de solares y a la corrupción. El problema principal de este desarrollo es la falta de pensamiento futuro, es decir, que nadie analiza el impacto medioambiental, cultural y económico que esto puede causar.
En el marco medioambiental es evidente que a largo y a corto plazo es insostenible la creación de un complejo turístico en una zona de playa virgen.
En el marco cultural la invasión de los occidentales frente a culturas no influidas por el nuevo mundo provocará la destrucción de culturas milenarias.
En el marco económico la construcción de estas edificaciones genera un grandísimo movimiento de dinero, el problema es que este dinero no se queda en la población local. La construcción de complejos turísticos tiene la necesidad de permisos que son concedidos de manera dudosa y que solo benefician a políticos autóctonos.
La construcción de la edificación la lleva a cabo una empresa que no es endógena con lo que el dinero no permanecerá en la población en el futuro, y la gran mayoría de trabajadores serán originarios del mismo lugar que la empresa constructora. Con un poco de suerte algunos pueblerinos tendrán la suerte de trabajar en este megaproyecto que destruirá su zona y cultura por unos salarios míseros cobrados en moneda local, que al cambio no suponen una gran pérdida para la empresa constructora.
Es imprescindible que nosotros los nuevos profesionales tratemos de frenar esta tendencia capitalista que no mira por las culturas locales y que no le importa destruir el medio para enriquecerse al máximo.