La creciente concentración de empresas a nivel internacional es una de las consecuencias del imparable proceso de globalización internacional.
Este proceso, consecuencia de la fuerte concentración de empresas, que forma parte del proceso de globalización, tiene mayor repercusión en los destinos maduros con una gran dependencia con el turismo de sol y playa, comercializados principalmente a través de turoperadores.
Quizás la parte positiva de este proceso sea que en muchos de estos destinos con un importante potencial turístico, se imponga la creatividad para consolidar la incipiente diversificación de sus potenciales productos turísticos.



La palabra concentración por si sola ya se ignifica dejar de lado a algo. En este caso la concentración por parte de touroperadores que influye negativamente a España creo que se ha de neutralizar formulando nuevas estrategias para fidelizar al cliente. Los nuevos destinos turísticos de sol y playa, como todos sabemos, són otro factor que juega en contra nuestra, por eso siempre se ha de estar innovando y no despertar del declive cuando ya sea demasiado tarde.
Desde mi punto de vista la competividad bien gestionada solo puede proporcionar beneficios para el cliente y la satisfacción del cliente es el objetivo primario que hará que el gran objetivo que es la supervivencia y calidad de nuestro sistema turístico salga adelante sin problemas.Jordi Cobos 2A