En el último boletín de la CEDE, en su espacio Deusto, se publica un interesante artículo que analiza el crecimiento del uso de técnicas de marketing viral. Y es que en marketing cada vez se impone con más fuerza la innovación para captar la atención de un público muy sauturado.
Esta táctica ha captado la atención de las empresas gracias a su capacidad de propagar los mensajes de manera exponencial con una pequeña inversión.
El marketing viral consiste en promover que las personas difundan un producto, servicio o concepto de manera espontánea entre ellas, y se denomina así porque el modo en el que se transmite el mensaje se puede asimilar a la forma en la que se propaga un virus: el mensaje se transmite entre individuos hasta que es asimilado por todo un colectivo.
Desde el punto de vista del marketing, destaca su rentabilidad, ya que con una inversión pequeña se puede conseguir un gran impacto. Para hacernos una idea, si una persona comunica un mensaje a otras cinco, y esas cinco, a su vez a otras cinco, y se repite nueve veces el proceso, toda España conocería el contenido del mensaje. Por tanto, el potencial de crecimiento exponencial de estas técnicas existe y es real. Está comprobado que cada individuo tiene de media un círculo cerrado de amistades que oscila entre ocho y doce personas, pero también conoce a otras en una red que puede englobar a cientos o, incluso, miles.
El doble efecto del marketing viral
Hay que recordar que al ser humano, como animal social que es, le gusta compartir experiencias en general, y de uso de productos o servicios en particular. Además, en este caso, es más importante la tendencia a comentar las experiencias negativas que las positivas, por lo que también hay que tener en cuenta este aspecto del marketing viral que se puede volver en contra de nuestra empresa, ya que un fenómeno de marketing viral negativo, producido por un rumor puede llegar a desencadenar una crisis.





Pingback: Marketing Viral: como generarlo