6 casos de decisiones estratégicas erróneas

1. Atari
El primero de los grandes fracasos de la transformación digital se lo adjudicamos a Atari. Seguramente no os diga nada el nombre de esta empresa, sin embargo hay muchas posibilidades de que haya formado parte de vuestra infancia.
“Donkey Kong” o “Pac Man” fueron sus productos estrella. Sin embargo, una mala decisión en 1976 tiró al traste su modelo de negocio, cuando decidieron centrarse en la producción de videoconsolas y dedicarle menos tiempo a la fabricación de juegos.
Una decisión que Sega y Nintendo agradecieron sobremanera, viendo cómo lo desplazaban de un sector tan apetitoso como el de los consolas.
Ahora no se entendería este tipo de decisiones, ya que parece lógico pensar que la adquisición de videoconsolas es una consecuencia directa de la calidad de los juegos ofrecidos.
2. Kodak
El caso de Kodak es curioso. Esta empresa de fotografía siempre se ha caracterizado por su innovación constante. Sin embargo, tras tener entre sus manos la “piedra filosofal” no supieron aprovecharla. Kodak fue la primera empresa en crear la cámara digital, sin embargo su consejo de Dirección no consideró prudente desarrollarla comercialmente. ¿Las razones?
Kodak ya contaba con una posición de monopolio en el mercado. Como ya os podéis imaginar, ésta fue su peor decisión. LG, Sony, Samsung y Panasonic acabaron en menos de dos años con su abrumadora posición.
En los años setenta el 90% de las cámaras vendidas eran de Kodak, en el año 2012 la empresa se declaró en bancarrota.
3. Blockbuster
Otro gigante que acabó mordiendo el polvo y todo ello por no escuchar a sus usuarios. Su modelo de negocio era simple: alquiler de vídeos originales en un local moderno y atractivo.
En el año 1994 se trataba de un negocio en crecimiento adquirido por Paramount Pictures por 8.400 millones de dólares. En el año 2000 Netflix propuso a Blockbuster compartir sinergias, cuando Netflix era una pequeña compañía que alquilaba películas a través de correo postal.
Pero a Blockbuster no le interesó la propuesta, “no tiene sentido pagar una suscripción ilimitada porque el negocio está en las penalidades por la demora en devolución”. Blockbuster cerró sus últimas tiendas en 2013. Y a raíz de esto me viene a la mente las numerosas colaboraciones que vemos día a día entre entidades financieras y fintechs…
4. Nokia
Otro buen ejemplo de lo que han sido los grandes fracasos de la transformación digital. Esta empresa ubicada en Finlandia aportó el 25% del crecimiento económico del país entre los años 1998 y 2007.
Sin embargo, en el año 2011 perdió más del 40% del mercado global. ¿Qué pasó? el 9 de enero de 2007 Steve Jobs presentó el iPhone, y en 2008 se lanzó el sistema operativo Android. Mientras Nokia se concentraba en competir con Blackberry en el segmento de ejecutivos y hombres de negocio, los smartphones acaparaban el mercado de los millennials y los nativos digitales. No supo ver el enorme océano azul que estaba descubriendo Apple.
Hoy, Nokia está considerara una franquicia que volverá al mercado de la mano de la empresa HMD.
5. Olivetti
Aunque parezca mentira esta empresa Fundada en Italia en 1908 fue quien desarrolló la primera computadora de mesa (antes de Apple) y lanzó al mercado el primer netbook de la historia. ¿Qué pasó?
Para conservar el monopolio de sus productos desarrolló softwares cerrados que eran incompatibles con otras computadoras. Lo que generó enormes costos para sus clientes, que gastaban millones en poder hacerlo compatible con sus sistemas.
La empresa fue saliendo del negocio de las computadora concentrándose en el negocio de la fabricación de cajas registradoras y quedando totalmente relegada en el mundo de la tecnología.
Aunque no todo los grandes fracasos de la transformación digital tienen que acabar mal. En algunos casos es posible pivotar y reconducir la situación, esto es precisamente lo que hizo la multinacional Coca cola.
6. Coca-cola
Cuidado con los cambios:
En el año 1985 Coca-Cola lanzó al mercado “New Coke” con el objetivo de reemplazar a la clásica Coca-cola y desplazar definitivamente a Pepsi.
El rechazo por parte de los consumidores fue unánime, recibiendo del orden de 400.000 llamadas de clientes furiosos. A Coca-Cola no les quedó más remedio que escuchar a sus clientes y volver con fuerza con la Coca-cola clásica. Como se suele decir, “rectificar es de sabios”.