
Del Marketing tradicional al Growth Hacking
Se valora la necesaria transformación que debe sufrir el Marketing en la era de la transformación digital.
Comentan que en el proceso seguido tradicionalmente en marketing ha sido de planificación predictiva, análogo al proceso de desarrollo “en cascada”, con un flujo secuencial y centrado alrededor de grandes campañas con grandes presupuestos y largos plazos (marketing de “big-bang”).
En este enfoque el equipo empieza definiendo una gran estrategia de marketing, que se prueba y evalúa, se ajusta en función de estos resultados, se ejecuta en forma de creatividad y campañas y se miden sus efectos. Sin embargo, el marketing de “big-bang” es caro, lento e inflexible. Pone al personal de marketing en riesgo de cometer grandes fallos y, puesto que los planes se cierran al principio, hace difícil corregir una estrategia a mitad de camino.
Introducen el concepto de Marketing Ágil:
Hay cinco prácticas que definen el proceso de marketing ágil:
- Las estrategias se dividen “porciones”. Una idea grande se segmenta en un backlog de cosas para hacer.
- Los plazos se condensan. Se trabaja en sprints de duración predefinida para entregar un resultado.
- Los equipos actúan como hackers y experimentan como científicos. Diseñan, prueban e iteran conceptos e una forma rápida y barata, buscando descubrir las palancas que influyen en las métricas clave para la experiencia del cliente.
- La colaboración sustituye a la jerarquía. Gente de diversas funciones, departamentos y competencias cooperan en las actividades.
- Los datos —no las opiniones— informan la estrategia. Los datos se consideran una herramienta de gestión de riesgos que evita cometer errores, a la vez que informa el desarrollo del trabajo creativo.
Realmente si analizamos la esencia de estos planteamientos hay una gran coincidencia con las prácticas del Growth Hacking que desde estas páginas hemos venido divulgado: diseño, experimentación, valoración de resultados, market fit, uso intensivo de los datos, equipos multidisciplinares, presupuestos ajustados etc, toda la filosofía que sustenta la disciplina del growth hacking.