
Innovación: De dónde salen las ideas innovadoras para nuevos negocios?
Hay un libro super interesante y recomendable que se titula De dónde vienen las buenas ideas de Steven Johnson.
El autor se pasó unos cuantos años estudiando el origen de las grandes ideas radicales, que transformaron negocios y encontró dos patrones muy interesantes:
#1 Las ideas tienen un proceso de incubación
Resulta que las ideas se incuban en nuestras cabezas de forma lenta.
Se van formando como una especie de puzzle al que muchas veces puede que no le veamos el sentido.
Y de repente surge el “Eureka”. Un chispazo, salta la idea y le ves sentido a todo el mapa.
#2 Las ideas innovadoras surgen por el choque entre varias ideas
Para eso es necesario compartirlas.
Ya no vale comportarnos como Gollum y no contárselas a nadie.
Se ha acabado el tiempo en el que el científico loco con la bata blanca obtenía por él solo el gran descubrimiento y el gran invento.
¿Cuántos inventos hay registrados y cuántos están generando dinero para sus creadores de verdad?
Hay que presentar las ideas porque otras personas pueden complementarlas y mejorarlas.
Y en eso la cultura norteamericana nos lleva unos cuantos años de ventaja
Es decir, las ideas copulan: se juntan y salen ideas mejores.
Dos fórmulas para copiar las ideas innovadoras
Vamos a olvidarnos de la idea feliz, tipo Facebook, que se nos va a ocurrir y nos va hacer ricos.
Hablamos de empresas de verdad, que se esfuerzan en innovar y que buscan sus estrategias para copiar las ideas innovadoras.
#1 Aplicaciones en otros mercados
Es lo que se conoce como “market-driven innovation”. Es decir, la más clásica.
Identificamos un problema y buscamos ideas para resolverlo. Una forma ágil y sencilla es copiar las ideas innovadoras de otras industrias o mercados.
Este proceso puede ocurrir de dos formas:
- comentando el problema y las ideas con personas de otros sectores
- en nuestro propio cerebro
En ambas situaciones, es importante que abramos nuestro cerebro a otras ideas y formas de pensar.
Que no nos dejemos obsesionar por nuestro trabajo y nuestros problemas
Sino que también veamos y leamos de otros campos, que no tienen nada que ver con el nuestro. Por ejemplo, si eres ingeniero, hablar con un músico te puede ayudar a ver oportunidades y forma de hacer las cosas que ni siquiera se te habían pasado por la cabeza.
Porque, de repente, el cerebro se activa y encuentra formas de aplicar soluciones impredecibles a tu problema
¿Sabías que McDonalds estudió el funcionamiento de las carreras de coches para implantar su servicio rápido?
Tomar ideas de otras industrias y aplicarlas a la nuestra es una forma de innovar bastante interesante y barata.
Ayuda a romper los paradigmas de la industria y hacer cosas diferentes, que generan valor, ventas y beneficios.
#2 Buscar un problema para el que sirva nuestra solución
Otro enfoque para generar ideas innovadoras es tomar una tecnología y buscarle aplicaciones.
Es lo que se conoce como “tech-driven innovation”. Y es de lo que suelen vivir las Universidades y centros tecnológicos o incluso algunas empresas de servicios de I+D.
Estas organizaciones “ofertan” sus tecnologías, muchas veces sin un uso claro definido y buscan empresas que las utilicen para desarrollar productos y servicios innovadores.
Pero en los dos casos, tanto en la innovación orientada al mercado o a la tecnología, necesitamos contar con herramientas de primer nivel de vigilancia tecnológica.
Fuente: INNOLANDIA